I Nostri Valori

La Calidad

La calidad de las personas, desde el punto de vista de Flamigni, está dada por la experiencia y la pasión por el propio trabajo, pero también por la capacidad de colaboración y la lealtad. No existe urgencia alguna cuando se trata de encontrar o, aún mejor, de formar personas con estas características, que en Flamigni son las más apreciadas.
Buscar – y encontrar – ingredientes de calidad es una de las tareas más difíciles. Es necesario conocer el mercado y los productos, tener un buen paladar y una buena capacidad de inversión. Todos son talentos que se desarrollan a lo largo del tiempo. Y desde 1930 Flamigni ha contado con ellos para alcanzar sus metas actuales.
Los procesos de elaboración más cuidadosos son también los más lentos. No es para sorprenderse: son aquellos que tratan los ingredientes con mayor atención, para exaltar sus cualidades organolépticas. No por nada, en Flamigni el vertido de las claras de huevo en una cocción de turrón quebradizo dura una hora y veinte minutos y su cocción a baño maría dura cuatro horas.

La Belleza

La originalidad, la novedad, la frescura, la diferencia son los puntos cardinales que guían a los investigadores de Flamigni. En efecto, los materiales y objetos provienen de todo el mundo, gracias a la participación en las más interesantes ferias internacionales.
En Flamigni la característica artesanal llega hasta el empaquetado: un equipo completo se ocupa de envolver a mano o de colocar manualmente los dulces en sus empaques, planificados hasta en sus más mínimos detalles. Un último toque de personalidad para un regalo especial.
En el diseño de las presentaciones de Flamigni, junto a la Familia Buli, trabaja Ermanno Venturelli, un artista que pone toda su creatividad de ceramista de la escuela de Faenza al servicio del arte del regalo. Imágenes, motivos, combinaciones cromáticas surgen de su sensibilidad y de sus pinceles. Trabaja con el mismo espíritu con el que realizaría un servicio de mesa o una colección de moda.

Passione

La historia de Flamigni es la historia de una familia, que a lo largo de tres generaciones ha cultivado dos grandes pasiones profesionales: el turrón y el panettone. En apariencia, no podrían ser más diferentes: son el más duro y el más suave de los postres. En realidad tienen numerosos rasgos en común: comparten orígenes antiguos, están ligados a las celebraciones, representan dos baluartes del patrimonio gastronómico de nuestro país.
Dos obras maestras para defender, redescubrir y también reinventar, pero siempre respetando la tradición.

Territorio

Il territorio dove Flamigni ha avuto origine, la Romagna è celebre per le colture di frutta e verdura che riforniscono i mercati di tutta Italia ed è apprezzato per specialità gastronomiche che implicano grande manualità, con tradizioni legame al torrone.
Nelle colline intorno ad Alba si producono alcune fra le migliori uve da vino del mondo, le straordinarie nocciole tonde e gentili che si utilizzano per la crema gianduia e i tartufi più ricercati d’Italia. La gastronomia di quest’area si avvale di eccellenti materie prime e ha generato grandi specialità e dove si ritrovano maestranze del settore dei lievitati, competenza professionale e cura nel trattamento degli ingredienti non comuni.

"Porque en Flamigni la innovación es de la familia, pero sólo cuando verdaderamente mejora las cosas."

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